El grillotopo, también llamado alacrán cebollero, es un ortóptero con una morfología inconfundible. Sus patas delanteras están especializadas para excavar, lo que dada su similitud con los topos le otorga su nombre e indica sus hábitos subterráneos. Los adultos miden hasta 5 cm, son de color marrón y tienen el cuerpo cubierto de finas quetas, parecidas al terciopelo.
Los grillotopos excavan túneles para desplazarse bajo tierra, aunque de noche pueden salir a la superficie y volar. Son omnívoros, y si bien es cierto que puede alimentarse de otros insectos, también lo es que atacan vorazmente a raíces, bulbos, tubérculos y la base de los tallos de gran variedad de cultivos. También es una plaga que afecta al césped. Los daños que genera son por lo tanto debidos a sus hábitos alimenticios. Los síntomas típicos incluyen amarilleamiento general de las plantas y marchitamiento. Las plantas afectadas pueden acabar muriendo. La presencia de grillotopo se detecta fácilmente, pues debido a su actividad subterránea se pueden observar pequeñas montañitas de tierra, parecidas a las que generan las hormigas.